La expansión de la inteligencia artificial dentro de la industria cinematográfica volvió al centro del debate durante el Festival de Cannes, donde la actriz Demi Moore aseguró que el avance de esta tecnología es inevitable y que Hollywood deberá aprender a adaptarse a ella.
Durante una conferencia de prensa como integrante del jurado de la edición 79 del certamen, la protagonista de Ghost afirmó que intentar detener el desarrollo de la inteligencia artificial representa “una batalla perdida”, por lo que consideró más útil explorar formas de colaboración entre creatividad humana y herramientas tecnológicas.
Moore sostuvo que la IA ya forma parte de la realidad actual de la industria audiovisual y señaló que oponerse completamente a su avance solo generará mayor confrontación tecnológica y cultural.
La actriz también reconoció que aún existen dudas sobre los niveles de protección y regulación frente a estas herramientas, aunque subrayó que el verdadero arte no puede ser reemplazado por sistemas automatizados.
Según explicó, la esencia creativa del cine y de la interpretación artística proviene de elementos emocionales y humanos que, a su juicio, la tecnología no puede replicar completamente.
El debate en Cannes no estuvo exento de posturas críticas. El guionista británico Paul Laverty, colaborador habitual del director Ken Loach, alertó sobre el creciente poder de las grandes empresas tecnológicas y cuestionó la influencia que los algoritmos ya ejercen sobre distintos aspectos de la vida cotidiana.
Laverty advirtió que las compañías vinculadas al desarrollo de inteligencia artificial están definiendo dinámicas culturales, sociales y económicas sin suficiente supervisión pública, situación que —consideró— podría tener consecuencias profundas para las industrias creativas.
La discusión sobre IA se ha convertido en uno de los temas más relevantes para Hollywood y el entretenimiento global, especialmente después de las huelgas de actores y guionistas en Estados Unidos, donde el uso de herramientas automatizadas en producción audiovisual, doblaje y escritura generó fuertes tensiones laborales.
En Cannes, las declaraciones de Demi Moore reflejan una visión cada vez más extendida dentro del sector: la tecnología seguirá avanzando y el reto estará en encontrar un equilibrio entre innovación, regulación y preservación de la creatividad humana.

